Hostelería · comida rápida
Web para hamburguesería con pedido a domicilio
Brasa es una hamburguesería inventada que nos sirve para enseñar una cosa concreta: un restaurante puede tener su propio canal de pedido, con su carta, sus fotos y sus alérgenos, sin dejarse el 30 % en una plataforma de reparto.
Qué lleva esta web
- Portada de pedido con el despiece animado y las seis hamburguesas más pedidas
- Carta completa: 24 platos en cinco categorías con alérgenos declarados
- Ficha propia para cada hamburguesa, con su despiece a pantalla completa
- Carrito que aguanta el cambio de página y avisa del pedido mínimo
- Pedido en tres pasos: dónde, cuándo y pago, con tarjetas de prueba
- Página de gracias con recibo imprimible y seguimiento del reparto en cinco fases
- Ubicación con mapa, horarios en vivo y buscador de barrio
Lo que un restaurante se lleva de aquí
El pedido a domicilio propio es la diferencia entre cobrar el 100 % del ticket o el 70 %. La web hace lo mismo que la app de reparto: carrito, franjas horarias, recogida en local y pago con tarjeta. La única pieza que falta para cobrar de verdad es enchufar la pasarela real, y eso es un día de trabajo.
Los alérgenos son obligatorios en hostelería y casi ninguna carta online los tiene bien puestos. Aquí van plato a plato, con el aviso de trazas, en el mismo sitio donde el cliente decide. Es cumplimiento y es venta a la vez: quita la llamada de «¿esto lleva gluten?».
Cómo está hecho el despiece
La hamburguesa que se abre al bajar no es un vídeo ni una animación dibujada: son 81 fotos de una misma toma y el scroll elige cuál se ve. Por eso el visitante puede pararla donde quiera, volver atrás y mirar la capa que le interesa. Es la técnica de las páginas de producto de Apple, aplicada a una carta.
Los tres megas de fotogramas no se descargan hasta que la página ha terminado de cargar y la sección está cerca, y en el móvil se sirve una copia a mitad de tamaño. La animación no se paga con velocidad de carga.
A quién le sirve un planteamiento así
Restaurantes, hamburgueserías, bares, food trucks, obradores y franquicias de hostelería.
Preguntas frecuentes
¿Se puede cobrar de verdad con esta web?
Sí. En la demo el pago está simulado para que se pueda probar sin gastar dinero, pero la estructura es la de una pasarela real: sustituir la parte simulada por Stripe o Redsys es un cambio pequeño y acotado.
¿Hace falta fotógrafo para tener una carta así?
Para un cliente real, lo normal es fotografiar su producto. En esta demo las fotos están generadas una a una con el mismo fondo y la misma luz, que es la alternativa cuando el presupuesto no da para una sesión.
¿Funciona bien en el móvil?
Sí, y está comprobado a 390 píxeles de ancho, que es el móvil más estrecho que se usa hoy. El despiece también va en móvil, con una copia de los fotogramas a la mitad de tamaño.
¿Quieres una web así para lo tuyo?
Cuéntanos a qué te dedicas y te decimos qué haríamos, cuánto costaría y en cuánto tiempo. Sin plantillas compradas y sin humo.
Marca inventada. Este trabajo es una pieza de muestrario: la empresa no existe y los precios, direcciones, teléfonos, personas y opiniones son ficticios. Las fotografías están generadas para la pieza y los pagos son simulados: no cobra nada ni guarda datos de nadie. La propia web lo dice en su pie.