Bai
EspañolEnglishEuskara Empezar →
Asesoría · IA y marketing

Asesoría
medida

Consultoría de IA y marketing para empresas que quieren saber qué tienen antes de decidir qué cambian.
Se contrata de tres formas y las tres acaban en lo mismo: una auditoría con informe.

Una sesión,
una temporada
o una medición.

Cambia cuánto dura y con qué frecuencia nos ves. No cambia el método: primero se mide lo que ya tienes, y lo medido se escribe.

Cuál de las tres te encaja depende de si tienes una decisión concreta encima de la mesa, de si ya hay cosas en marcha que alguien tiene que revisar, o de si lo que necesitas es el diagnóstico y nada más. Si al leerlas ves que no necesitas ninguna, te lo diremos nosotros también.

Sesión suelta

Una sesión de trabajo

Para quién tiene sentido

Tienes una decisión concreta delante y quieres una opinión informada antes de tomarla: qué herramienta meter, si una automatización merece la pena, por dónde empezar con IA sin romper lo que ya funciona.

Qué te llevas

La auditoría con su informe, y la sesión trabajando sobre lo que el informe ha encontrado. Sales con las decisiones escritas y con el criterio para tomar tú las siguientes.

Acompañamiento

Continuado en el tiempo

Para quién tiene sentido

Ya hay cosas en marcha —una web, un CRM, campañas, procesos internos— y hace falta alguien de fuera que las revise con regularidad y avise cuando algo se tuerce.

Qué te llevas

La auditoría con su informe al empezar y una nueva medición en cada revisión, con las mismas herramientas. Al comparar dos informes se ve qué se ha movido y qué sigue igual.

Auditoría con informe

La medición, sola

Para quién tiene sentido

Quieres saber qué tienes antes de contratar nada, o necesitas un diagnóstico escrito para enseñárselo a alguien: a tu equipo, a un socio, a quien decide el presupuesto.

Qué te llevas

El informe. Qué se ha medido, con qué herramienta, qué ha salido y qué no se ha podido medir. Es tuyo, te lo puedes llevar y no depende de que sigas trabajando con nosotros.

Común a las tres

Las tres empiezan
por la misma medición.

La auditoría con informe no es un extra que se vende aparte: es el punto de partida de las tres. Antes de recomendarte nada hay que medir lo que ya tienes, y esa medición se entrega escrita. Lo que cambia entre una forma y otra es qué pasa después del informe.

No es una opinión.
Es una medición.

Estas cinco dimensiones son exactamente las mismas que medimos en nuestra propia web, con las mismas herramientas y los mismos agentes. No hay un método para casa y otro para clientes.

Cada punto del informe lleva el dato, cómo se ha obtenido y cuándo. Lo que no se ha podido medir también se escribe, y se dice por qué. Un número sin origen no vale nada.

01

Posicionamiento y contenido

Qué encuentra un buscador cuando entra en tu sitio.

Qué sale en el informe Qué páginas están indexadas y cuáles no, qué consultas te traen visitas, qué títulos y descripciones faltan o están repetidos, qué contenido está duplicado, vacío o huérfano, y cómo se estructuran los encabezados de cada página.

02

Rendimiento y experiencia

Cuánto tarda de verdad, en un navegador de verdad.

Qué sale en el informe Tiempos de carga medidos con navegador, no estimados: LCP, CLS e INP, peso de imágenes y de fuentes, qué recursos bloquean el primer pintado y qué se está descargando sin que nadie lo use.

03

Accesibilidad

Si se puede leer y usar, y con qué margen.

Qué sale en el informe Contraste de cada par de colores con su ratio numérico y en los dos modos, claro y oscuro; orden de los encabezados; textos alternativos de las imágenes; navegación completa con teclado y etiquetado de formularios.

04

Datos de cliente y CRM

Qué sabes de tus clientes y qué puedes preguntarle a tus datos.

Qué sale en el informe Qué campos existen y cuántos están vacíos, registros duplicados, contactos sin origen ni responsable, y qué preguntas de negocio se pueden responder hoy con los datos tal y como están guardados.

05

Automatización de procesos

Qué se hace a mano y cuánto de eso hace falta.

Qué sale en el informe Los pasos que tu equipo repite cada semana, dónde se pierde el rastro de quién hizo qué, qué tramos se pueden automatizar con lo que ya tenéis y —esto también va en el informe— cuáles conviene dejar en manos de una persona.

Lo que un informe no es

Una auditoría te dice qué tienes. No te promete lo que pasará después.

Dicho claro Aquí no vas a leer que vayas a vender más ni cuánto. Un diagnóstico es un diagnóstico: dice qué está midiendo mal, qué está roto y en qué orden lo abordaríamos. Lo que ocurra después depende de lo que se ejecute, y eso ya no es la auditoría.

Medimos
nuestra casa
antes que la tuya.

La web que estás leyendo se audita con agentes que hemos construido nosotros, y esas auditorías producen informes de verdad: posiciones, tiempos de carga, contraste par a par.

Si una medición no nos sirve para arreglar nuestro propio sitio, no se la ponemos a nadie en un informe.

  • Auditorías propias, corriendo sobre esta misma web. Agentes construidos aquí que miden posicionamiento, rendimiento, accesibilidad y contraste, y dejan el informe escrito. Las herramientas que usaríamos contigo son las que ya nos corrigen a nosotros.
  • Proyectos entregados a clientes reales. Webs, plataformas y sistemas con IA dentro. Cuando en una auditoría decimos que algo se puede construir, es porque lo hemos construido antes, no porque lo hayamos leído.
  • Un CRM propio en producción. Lo hicimos nosotros y lo usamos nosotros todos los días. Lo que el informe diga sobre tus datos de cliente sale de haber tomado esas mismas decisiones en casa, con sus aciertos y sus rectificaciones.

Antes de cambiar nada,
mide lo que tienes.

Cuéntanos qué tienes montado y qué te preocupa. Te respondemos con el alcance de la auditoría escrito: qué mediríamos, con qué y qué recibirías. Si creemos que no te hace falta, también te lo decimos.

Pide tu auditoría →